jueves, 28 de agosto de 2008

Edwin Paraison dice existe convivencia pacifica entre haitianos y dominicanos, pero perduran niveles de exclusión de los inmigrantes del país vecino

por valentin abreu la isla lile
SANTO DOMINGO. 25 DE AGOSTO DE 2008.-El uso de la mano de obra haitiana, originalmente en el corte de la cana en los ingenios azucareros de la República Dominicana, hace más de 100 años, ha dado lugar al surgimiento de una comunidad de personas de nacionalidad haitiana y/o de dominicanos de origen haitiano, que mantiene una convivencia pacifica con los dominicanos, pero a la vez perduran niveles de exclusión social frente a los inmigrantes del país vecino, afirmó Edwin Paraison, sacerdote anglicano y Director Ejecutivo de la Fundación Zile.
Los haitianos y sus descendientes, apuntó, constituyen la colonia de extranjeros la más numerosa del país, a través de un proceso migratorio muy particular tomando en cuenta el pasado histórico que ha dividido a las dos naciones de la isla, la porosidad de la frontera y los niveles de pobreza existentes en la República Dominicana, que la impiden recibir flujos de inmigrantes indocumentados de manera descontrolada.
Expresó sin embargo, que paralelamente a la cuestión de la inmigración irregular, se da una presencia haitiana económicamente dinámica en las siguientes áreas: turismo, académico, de la salud, de compras y de inversiones.
Manifestó que la comunidad haitiana ha conocido una evolución positiva en las dos últimas décadas, con una integración social que es evidente, en las congregaciones religiosas haitianas, las ONGs dirigidas por haitianos o dominicanos de ascendencia haitiana, los equipos de fútbol, el estudiantado haitiano en las universidades dominicanas, y la presencia de los cuadros profesionales y empresarios haitianos.
Empero, indicó que aunque sean minoritarios, influyentes sectores en la sociedad dominicana, mantienen frente a la comunidad haitiana, un discurso abiertamente anti haitiano, promoviendo una política de exclusión cuyos efectos son palpables, respecto al libre uso del idioma creole y de los símbolos patrios haitianos, la organización de la comunidad haitiana y la participación política de los dominicanos de ascendencia haitiana sin que sean vistos como peligros a la soberanía nacional o la dominicanidad.
Igualmente, el derecho a la nacionalidad dominicana, y el desarrollo de los negocios de inversionistas haitianos que no pueden libremente promover sus actividades por un clima permanente de inseguridad con relación al tema haitiano. Hizo alusión al antiguo Restaurante “Le Rendez Vous” en el malecón, cuya bandera haitiana fue arrancada y botada en el mar en el año 2005.
Señaló asimismo, los casos de pequeños comerciantes, sastres, técnicos de radio, cuyos negocios fueron saqueados en varios puntos del país, donde desde mayo del año 2005 se han dado lamentables episodios de persecuciones colectivas de haitianos, cuyo el último hecho violento se registró la semana pasada en Vicente Noble en la provincia de Barahona.
Paraison, quien trabajó como Cónsul General de Haití en la República Dominicana, expresó que « la profusión de artículos de prensa, la frecuencia de las intervenciones en los medios de comunicacion, los programas radiales y televisivos dirigidos por exponentes de ese discurso, han opacado los aspectos positivos de la presencia haitiana ».
En su opinión, esa situación que se desarrolla de forma violatoria a las leyes sobre la materia crea « la percepción en el ámbito local e internacional que los haitianos vivimos en un verdadero apartheid en la República Dominicana ».
Además, citó algunas medidas oficiales que han reforzado esa percepción, entre otros, la anulación de Actas de Nacimiento de ciudadanos dominicanos de origen haitiano, la indefinición del estatus migratorio de los pensionados haitianos del Estado dominicano, con el consiguiente riesgo de quedar fuera del seguro social después de la reforma en ese campo y las condiciones de vida en los bateyes del país.
Paraison expuso junto al economista Héctor Turbí, el periodista Bienvenido Scharboy en un panel sobre la exclusión social en la República Dominicana y la Migración Haitiana organizado por el Espacio de Comunicación Insular y la Asociación Mundial para la Comunicación Cristiana (WACC). Este evento coincidió con la celebración del 3 aniversario de Espacio Insular. La moderación estuvo a cargo del Director de la entidad, periodista José Luis Soto.

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